Os dejo un documento excepcional. Una de las características de hacerse adulto es que, en cierto modo, muchas cosas pierden su hálito de inocencia y se acaba uno desencantando de muchas cosas. El mundo está como está, no voy ahora a descubrir nada nuevo, pero dar a conocer actitudes ante la vida como la que aparece en los videos, no sólo me parece positivo, me parece casi una obligación.

Este tipo de historias le hace a uno reconciliarse con el género humano:

Hace 20 años Rick Hoyt participó en una carrera empujando a su hijo discapacitado en una silla de ruedas.

Tras la carrera su hijo le dijo que durante la misma no se sentía discapacitado.

Desde entonces han competido en alrededor de 100 maratones y triatlones juntos.

Os dejo otro video similar:

Si quereis más información, ver fotos de sus carreras, etc...Podéis ir a su página personal: TEAM HOYT.COM